La calle es un símbolo de nuestra conciencia. En ella se ponen de pie nuestros miedos, a
esperar el autobús. Escupen sobre el concreto y el concreto escupe de vuelta el
reflejo de la furia. Algunos
duermen sobre la calle pero esos no son nuestros miedos, sino nuestras
derrotas. Los muros mugrientos y
pintarrajeados sirven de sombra, el humo hace grafitis oscurantistas y una prostituta baila semidesnuda con un anciano frente a un niño y yo me
pregunto, ¿quien es la muerte en este cuadro? Todo esto es vida: un fuego
disparado por un ciego. Nadie ha pedido nacer,
le ha tocado la vida por misterio. Podemos acaso quitarnos
la vida, engendrar vida, generar nuevos misterios y ponerlos a girar sobre platos
girando sobre ejes que no dejan de girar: el misterio sostiene a otros
misterios. En ese balance, nace la angustia. Continuar con vida,
buscar la subsistencia, que no caigan los platos. Buscar en la trinidad al hombre que ha derrotado a la muerte: el hijo de
Dios, el científico, el charlatán.
lunes, septiembre 17, 2012
domingo, agosto 12, 2012
MORRISSEY - IRISH BLOOD ENGLISH HEART
Un momento glorioso para la historia de los juegos olímpicos y de la Gran Bretaña hubiera sido el que Morrissey apareciera en el escenario cantando como todo buen gentleman este himno a la libertad.
martes, agosto 07, 2012
domingo, agosto 05, 2012
Lavandería.-
Las aspas hacen girar el aire y en el lugar la humedad refresca. Hay máquinas de agua y jabón, aroma de limpieza, ruido de metales. Los presentes se limitan a esperar pero no hay angustia, al menos en sus rostros. Hay un beso suave de un par, en los labios. Unos niños juegan a ser estatuas y locos. Otro niño en el vientre de su madre oirá todo esto, cercano y seco, indescifrable... Pero, ¿quien no es indescifrable? La ropa en la fuerza centrífuga y la espuma hacen que la neurosis repose su mirada un instante como un pájaro en una lombriz a la que consumirá en un segundo.
lunes, julio 23, 2012
Cálculo y equilibrio.
Al tocar la felicidad se hunden mis dedos y pequeñas olas mueven el espejo que va y rompe contra la orilla. La felicidad es para malabaristas, los que no pueden dejar de mirar los objetos que lanzan al aire, los que no quieren perder su balance, cálculo y equilibrio y no ven, ni de reojo, todo lo que sucede alrededor: las trampas de la belleza, los caminos irregulares, el hermoso caos de los pájaros que buscan aparearse, su gorjeo que es un juguete, las sombras que bailan, el bosque... Yo digo todo esto infectado de envidia, porque a todos les salen bien las cosas, menos a mi. Que su equilibrio es siempre preciso: pero al escribir esto, se que no es así. Que todos aunque busquen mantener girando, armoniosamente los objetos de sus vidas, no es mas que ilusión. Todos caminan bajo el mismo sol de la misma patria, todos se marean con el oleaje que otros causan en la superficie, buscando tocar la felicidad.
Lo que quiero decir es cada quien es un cuenco de agua en donde cabe toda la felicidad del mundo. Hay malabaristas y bosques hermosamente caóticos adentro de cada uno.
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