domingo, agosto 05, 2012

Lavandería.-

Las aspas hacen girar el aire y en el lugar la humedad refresca. Hay máquinas de agua y jabón, aroma de limpieza, ruido de metales. Los presentes se limitan a esperar pero no hay angustia, al menos en sus rostros. Hay un beso suave de un par, en los labios. Unos niños juegan a ser estatuas y locos. Otro niño en el vientre de su madre oirá todo esto, cercano y seco, indescifrable... Pero, ¿quien no es indescifrable? La ropa en la fuerza centrífuga y la espuma hacen que la neurosis repose su mirada un instante como un pájaro en una lombriz a la que consumirá en un segundo.

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